Cabello para limpiar petróleo? Sí, y no es broma


Suena raro al principio: pensar que algo tan cotidiano como el cabello pueda ayudar a enfrentar un problema tan grande como la contaminación por petróleo en el agua. Pero sí, el cabello puede convertirse en un gran aliado cuando se trata de absorber chapopote y otros aceites que flotan sobre la superficie.

La explicación está en su propia naturaleza. El cabello tiene una superficie que no se mezcla fácilmente con el agua, pero sí tiene afinidad con sustancias grasosas como el aceite o el petróleo. En otras palabras: mientras el agua lo rodea, el hidrocarburo se le “pega”. Por eso puede funcionar como una especie de esponja natural para atrapar contaminantes oleosos.

Además, no se trata solo de un mechón flotando en el mar. El cabello recolectado se transforma en tapetes, barreras o cilindros absorbentes que pueden colocarse en zonas afectadas por derrames, en playas, costas, drenajes o cuerpos de agua donde el petróleo necesita ser contenido y retirado.

Lo más interesante es que este recurso, que normalmente terminaría en la basura después de un corte de pelo, puede tener una segunda vida con impacto ambiental positivo. Es una de esas ideas que sorprenden por su sencillez: un desecho cotidiano convertido en herramienta de apoyo frente a una emergencia ecológica.

Eso sí, conviene decirlo con claridad: el cabello no resuelve por sí solo un derrame masivo en el océano. En esos casos se requieren estrategias mucho más amplias y especializadas. Pero sí puede ser una solución complementaria, útil y creativa, especialmente en limpiezas localizadas o en etapas de contención y absorción de residuos de petróleo.

Al final, esta idea nos recuerda algo poderoso: a veces las respuestas a problemas enormes pueden empezar en cosas pequeñas, cercanas y aparentemente simples. Incluso en algo tan común como un cabello.

Un estudio de 2015 encontró que distintos tipos de cabello adsorbieron entre tres y nueve veces su propio peso en aceite, dependiendo del tipo de pelo y del hidrocarburo evaluado. Otro estudio comparativo de 2020 halló que productos de cabello humano y pelo de perro fueron similares al polipropileno para remover crudo en algunas superficies terrestres no porosas o semiporosas, aunque en arena el polipropileno funcionó mejor.