México presenta su Plan Nacional de Inteligencia Artificial: Coatlicue, la Fábrica de IA y los Principios de Chapultepec

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Política pública & tecnología

El gobierno federal, a través de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, delinea una estrategia de tres pilares para que el Estado no sea un receptor pasivo de la IA, sino un desarrollador de capacidades propias.

lohechoenmexico.mx · Publicado en septiembre de 2026 · Basado en el documento oficial «Plan Nacional de Inteligencia Artificial», ATDT, abril 2026

México ya tiene, por primera vez, un documento rector para la inteligencia artificial en el sector público. La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) publicó en abril de 2026 el Plan Nacional de Inteligencia Artificial, una estrategia que busca posicionar al Estado mexicano no como comprador de tecnología ajena, sino como constructor de infraestructura, talento y reglas propias en un momento en que la IA se ha vuelto, según el documento, «una tecnología fundamental con implicaciones directas para el desarrollo nacional».

El plan llega en un contexto donde países como India, Vietnam, Egipto, España y Brasil ya cuentan con estrategias nacionales de IA, y donde el Índice Latinoamericano de IA de la CEPAL ubica a México en la categoría de «Adoptantes» —por debajo de Chile, Brasil y Uruguay, que lideran la región—. La apuesta mexicana se distingue por enmarcar la adopción de IA como «un asunto de justicia, soberanía y desarrollo sostenible», una postura que el país ya había defendido en la Reunión Ministerial de IA, Datos e Innovación del G20.

314 PF Capacidad de cómputo de Coatlicue, la supercomputadora más potente de América Latina
10,000 Estudiantes en la primera generación del Centro Público de Formación en IA
280,000+ Personas usuarias del agente conversacional Ventanilla 24/7 desde enero de 2026

Los Principios de Chapultepec: la brújula ética

El primer pilar del plan es un marco ético y legal que ya tiene nombre propio: los Principios de Chapultepec, presentados el 29 de enero de 2026 por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y la propia ATDT. Es el primer marco ético oficial del gobierno mexicano para el uso de sistemas de IA en el ámbito público, y establece diez criterios entre los que destacan que «si una decisión no puede explicarse, no debe automatizarse» y que «la IA se gobierna mejor cuando se decide en colectivo».

Sobre esta base, el plan anticipa una futura ley federal de IA construida en torno a seis principios rectores: transparencia y explicabilidad, licitud y uso ético, no discriminación, proporcionalidad, supervisión humana efectiva y corresponsabilidad entre quienes desarrollan, distribuyen y utilizan estos sistemas.

La Fábrica de IA ya está en operación

El segundo pilar —capacidades, talento y software público— ya tiene resultados concretos. El Centro Público de Formación en IA (CPFIA) opera con 14 empresas tecnológicas (entre ellas Google, Microsoft, AWS, IBM, Meta y Oracle) y ofrece formación gratuita en cinco especialidades: inteligencia artificial, análisis de datos, programación en Java, cómputo en la nube y ciberseguridad. Su primera generación reúne a 10,000 estudiantes, con una capacidad proyectada de 25,000 certificaciones al año.

Paralelamente, la Fábrica de IA —integrada por 100 expertos— ya desarrolló seis soluciones para dependencias federales:

  • Semáforo Aduanal, para la Agencia Nacional de Aduanas de México, que prioriza inspecciones con base en riesgo.
  • Ventanilla 24/7, el agente conversacional del portal gob.mx que ya ha atendido a más de 280,000 personas usuarias.
  • Kuúl, el asistente turístico bilingüe de la Secretaría de Turismo.
  • Una plataforma de OCR y clasificación de patentes para el IMPI.
  • Un modelo de grafos contra facturación simulada, que fortalece la fiscalización del SAT.
  • El Gestor Inteligente de Desastres, que consolida en tiempo real registros de personas desaparecidas u hospitalizadas durante emergencias.

Coatlicue: la apuesta por la soberanía de cómputo

El tercer pilar es, quizá, el más visible: Coatlicue, la primera supercomputadora de carácter público del país, cuyo nombre honra a la diosa madre de la cosmovisión mexica. Con una inversión pública de aproximadamente 6,000 millones de pesos y desarrollada junto con el Barcelona Supercomputing Center, Coatlicue tendrá una capacidad de 314 petaflops —siete veces superior a la mayor supercomputadora actualmente en operación en América Latina— y se instalará en el campus Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional.

«La soberanía tecnológica no se limita a contar con infraestructura o herramientas nacionales, sino que implica disponer de conocimiento, reglas, instituciones y recursos suficientes para orientar el desarrollo tecnológico conforme al interés público.» — Plan Nacional de Inteligencia Artificial, ATDT.

Sus aplicaciones prioritarias incluyen predicción climatológica, planeación agrícola, exploración sustentable de hidrocarburos, eficiencia energética y análisis fiscal, además de estar disponible para investigadores y universidades de México y América Latina. El plan también contempla la modernización de los centros de datos de Aguascalientes y Tulancingo, como parte de una red nacional que busca reducir la dependencia de infraestructura extranjera.

Lo que queda por definir

El documento es explícito en que la definición precisa de derechos y obligaciones frente a la IA «corresponderá al proceso legislativo que habrá de desarrollarse próximamente». Es decir: los tres pilares —ética, capacidades e infraestructura— están planteados, pero la arquitectura institucional que vigilará su cumplimiento (supervisión, certificación, protección de derechos) todavía se está construyendo, con la ATDT como coordinador central de esa agenda.


Fuente : https://www.gob.mx/atdt/