Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar
Foto: @karloznunez_
El desierto que parece de otro planeta (y por qué hay que cuidarlo)
En el extremo noroeste de Sonora existe un territorio que rompe cualquier idea “típica” de desierto: un mar de dunas activas, planicies de arena, flujos de lava negra y cráteres gigantes que cuentan una historia geológica y humana a escala continental. Esta Reserva fue decretada el 10 de junio de 1993, abarca 714,556.5 hectáreas y comprende parte de los municipios de Plutarco Elías Calles, Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado.

Un paisaje único en el mundo
La importancia de su declaratoria se sostiene en la necesidad de preservar valores paisajísticos y estéticos realmente excepcionales: un escudo volcánico de ~200,000 ha con derrames de lava, la mayor concentración mundial de cráteres tipo Maar, cerca de 400 conos cineríticos, y casi 500,000 ha de planicies de arena y dunas activas.
Esto no es solo “bonito”: es un laboratorio natural donde se pueden leer procesos geológicos y geomorfológicos en vivo, desde dunas que se mueven con el viento hasta campos volcánicos que moldearon el relieve.
Un territorio con memoria cultural profunda
El Pinacate también resguarda valores prehistóricos e histórico-culturales clave para entender la ocupación temprana de América y es un sitio de gran importancia espiritual y cultural para los O’odham (Pápagos).
Además, la presencia de tinajas, pozos artesianos y evidencias arqueológicas (cerámica, artefactos líticos) habla de rutas, estancias y usos ceremoniales ligados al agua en el desierto—como el sistema de pozos de Tres Ojitos y la Salina, con evidencias históricas desde el siglo XVII y uso muy anterior a nuestra era.
Biodiversidad en un clima extremo
Aunque el entorno parece “inmutable”, está lleno de vida. En la región se reportan alrededor de 560 especies de plantas vasculares y fauna registrada de al menos 41 mamíferos, 184 aves, 43 reptiles, 4 anfibios y 2 peces nativos de agua dulce.
Y todo esto sucede bajo condiciones durísimas: se han registrado máximas extremas de 56.7°C, descensos nocturnos hasta -8.3°C, lluvias anuales que pueden ir de ~52 a 164 mm, y periodos de hasta 34 meses sin precipitación apreciable, lo que coloca al Gran Desierto de Altar entre las zonas más secas de Norteamérica.

Foto: Carla María Araiza (pinacate en el desierto) / https://www.instagram.com/carlamariaaraiza/
¿Cómo se protege? Zonas núcleo y amortiguamiento
La Reserva está dividida en Zona Núcleo y Zona de Amortiguamiento, con objetivos específicos de conservación.
La Zona Núcleo incluye dos áreas discontinuas:
- Sierra del Rosario (41,392.5 ha), una sierra aislada rodeada de dunas activas.
- Sierra de El Pinacate (228,112.75 ha), donde se concentra gran parte del escudo volcánico que le da identidad al área.
La Zona de Amortiguamiento comprende el resto del polígono (445,051.25 ha) y su función principal es amortiguar impactos sobre las zonas núcleo.



Fotos: Erik Gomez Tochimani / @gtochimani
Las amenazas más serias: cuando el asombro no basta
El documento es claro: existe una amenaza constante y creciente por actividades extractivas ilegales o sin control.
Entre los impactos más relevantes:
1) Minería de materiales (morusa, arena, roca volcánica)
La extracción de ceniza volcánica (morusa) se volvió muy intensa; se concentra en el norte y noreste del escudo volcánico, cerca de cráteres y derrames de lava, afectando una zona de alto valor geológico, escénico y turístico.
Además, se señala que estas zonas de extracción son hábitat importante para especies de fauna y que la actividad daña la integridad geológica y estética del paisaje.
2) Turismo sin control y vehículos todo terreno
Las dunas y planicies arenosas tienen alta fragilidad por su dinamismo natural (viento) y, al ser terrenos suaves, facilitan el acceso a vehículos.
El cuadro de “Valores, actividades e impactos” menciona explícitamente que el uso de vehículos en arena puede causar destrucción de flora, fauna y hábitat, además de basureros, desestabilización de dunas y contaminación por polvo.
3) Otras presiones: ganadería, cacería, saqueo arqueológico, apertura de caminos
Se enumeran como amenazas principales: extracción de flora y fauna, introducción de especies no nativas, cacería ilegal, saqueo de sitios arqueológicos y apertura indiscriminada de caminos.
Qué significa “cuidar” El Pinacate en la práctica
La conservación no solo es “no tocar”: es ordenar usos y reducir impactos. Entre las estrategias de manejo mencionadas destacan:
- Definir accesos autorizados y señalizar bien para controlar y eliminar amenazas.
- Controlar accesos, establecer rutas y reducir el impacto en zonas frágiles.
- Controlar el acceso de vehículos y definir/señalizar caminos autorizados.
- Educación ambiental, vigilancia efectiva, limpieza y protección de evidencias arqueológicas mediante inventario y cuidado.
Si tú visitas o hablas de la Reserva, promueve estas reglas simples
- Usa solo rutas autorizadas y evita rodar en dunas fuera de senderos: el daño no siempre “se borra” con el viento.
- No extraigas nada (rocas, plantas, “recuerdos”): el paisaje y su vida dependen de equilibrios frágiles.
- Basura cero: lo que entra contigo, sale contigo.
- Respeta la dimensión cultural del territorio: no alteres ni te lleves evidencia arqueológica.


Fotos: Fernando Gutierrez Montesinos @thito.fg / Carlos Arturo Martínez Ruvalcaba @carlosarturomtz
Una invitación: conocer para valorar, valorar para proteger
El Pinacate y el Gran Desierto de Altar son una síntesis poderosa de México: naturaleza extrema, belleza brutal, historia profunda y vida resiliente. Darlo a conocer no es solo compartir una postal: es contar por qué existe, qué lo hace irrepetible y cómo nuestras decisiones—como visitantes, comunidades, marcas o gobiernos—pueden sostenerlo o degradarlo.
Si quieres, puedo adaptar este contenido a:
- un artículo para tu web con tono más narrativo (“crónica de viaje”),
- un carrusel para redes (8–10 láminas),
- o una versión corta tipo “ficha editorial” para tu serie de ANP.
Fuente CONANP:
https://www.gob.mx/conanp/acciones-y-programas/programas-de-manejo
Gracias
A los fotógrafos que con su pasión por la naturaleza nos regalan su mirada para conocerla más de cerca.
Sebastian Nuñez Sesma / https://www.instagram.com/karloznunez_/
Carla María Araiza / https://www.instagram.com/carlamariaaraiza/
Fernando Gutierrez Montesinos / https://www.instagram.com/thito.fg
Carlos Arturo Martínez Ruvalcaba / https://www.instagram.com/carlosarturomtz
a CONANP por sumarse a difundir, cuidar y valorar nuestras áreas naturales protegidas.


